Hillary Clinton le demuestra a Jimmy Fallon que no usa peluca: FOTO

Hillary Clinton le demuestra a Jimmy Fallon que no usa peluca: FOTO
Foto: AP

La precandidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos Hillary Rodham Clinton le preguntó a Jimmy Fallon si alguna vez ha tocado el pelo de Donald Trump en “The Tonight Show”.

Por años el cabello de Trump ha sido objeto de conjeturas y bromas. “¿Quieres tocar el mío?”, le dijo Clinton. Fallon le jaló e pelo y exclamó: “¡Es real!”

Mientras Trump estaba en otro debate republicano, las referencias a él dominaron la participación de Clinton en “Tonight Show” el miércoles. Todo comenzó cuando Fallon apareció con una peluca para interpretar a Trump en un número cómico en el que le enseñó a Clinton cómo llevar las entrevistas.

“Inmigración: ¿Muralla o muralla gigante? “, preguntó Fallon en el papel de Trump.

Clinton dijo que Estados Unidos se construyó con gente que “trabajó con el corazón. … ¿Sabes lo que es trabajar tan duro por algo y estar muy cerca de lograrlo cuando de repente sale alguien de la nada para borrarlo todo?”.

“¿Estás hablando de Bernie Sanders?”, preguntó Fallon con humor sobre otro precandidato demócrata.
Más adelante y fuera del papel de Trump, Fallon dijo que Clinton era una “madre estricta”, lo que le hizo reír.

“No me metería contigo”, dijo. “Eres como si Ronda Rousey hubiese ido de compras a Ann Taylor Loft”, agregó haciendo referencia a la campeona de artes marciales mixtas.

Fallon se refirió a Clinton como madre y como abuela en varias ocasiones y dijo que el escándalo por correos electrónicos del Departamento de Estado en el que se vio involucrada debió anunciarse como “¡La abuela sabe cómo usar el email!”.

Fallon le dijo a Clinton que si ella dijera qué había en los correos, el escándalo se acabaría. Clinton repondió que los correos son “aburridos” y que el más interesante que ha salido a la luz es uno en el que le pedían que enviara pescado gefilte a Israel a tiempo para Pascua.

El presentador también se dijo sorprendido de que Clinton use las redes sociales, tome selfies y tuitee.

“¿Sabe hacer todo esto?, ¿sabe lo que es eso?”. “Es la forma de comunicarse”, dijo. “De hecho me gusta”. “Se tomó una selfie con Kim Kardashian”, dijo Fallon. “¿Sabe quién es Kim Kardashian?”.

Clinton señaló que se ha entretenido viendo la campaña de Trump. Se aventuró a decir que si Trump o el doctor Ben Carson, un neurocirujano jubilado que también busca la candidatura republicana, se vuelven presidentes, “le podrían cambiar el nombre a la Casa Blanca como Casa Trump y tener al dr. Carson haciendo cirugía en el sótano”.

También dio a entender que Trump daría mucho que decir entre los líderes internacionales: “Imagina, de pronto estás en el Kremlin y alguien llega corriendo diciendo ‘¡Oh, dios!, ¿oyeron lo que dijo el presidente Trump hoy? ‘ … De hecho haría que todos los demás se calmaran”.

Al comienzo Fallon le dijo a Clinton interpretando a Trump: “No te he visto desde mi última boda”.
“Estoy segura de que te veré en la próxima”, le reviró Clinton quien después le preguntó “¿Cuál es su postura sobre los asuntos de las mujeres?”.

“Conozco a muchas mujeres y todas tienen problemas”, le respondió.

Fallon terminó la participación de Clinton con un tono serio y le preguntó cuál es el asunto que más le atañe.
“Aumentar el ingreso de los estadounidenses”, respondió. “Que llegue más dinero a tu cheque para que puedas tener mejores oportunidades”.

Adiós a Leonard Nimoy, el inolvidable Sr. Spock de “Star Trek”

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El actor estadounidense Leonard Nimoy, que inmortalizara al personaje “señor Spock”, de la serie Viaje a las Estrellas, muiró a los 83 años.

El actor estadounidense Leonard Nimoy, famoso por dar vida al Sr. Spock en la serie de televisión y en las películas de la saga “Star Trek” (Viaje a las estrellas) falleció este viernes a la edad de 83 años en Los Ángeles, California (Estados Unidos).

Nimoy estuvo hospitalizado la semana pasada por dolores en el pecho, pero posteriormente regresó su hogar en en barrio de Bel Air, donde falleció a causa de una enfermedad crónica pulmonar, según confirmó su esposa Susan Bay Nimoy.

El actor había anunciado el año pasado que padecía una enfermedad atribuida a sus años de fumador, hábito que había dejado hacía tres décadas.

“Lo quise como un hermano. Todos extrañaremos su humor, su talento y capacidad de amar”, escribió en su cuenta de Twitter William Shatner, el actor que interpretaba al Capitán Kirk en “Star Trek” (1966-1969) y del que el Sr. Spock era contrafigura.

Desde el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pasando por colegas actores y legiones de seguidores han expresado su pesar por el fallecimiento en las redes sociales.

“Yo amé a Spock”, dijo el presidente Obama en un comunicado.

“Mucho antes de que ser nerd fuera cool, estaba Leonard Nimoy, un gran amante de las artes y humanidades, un promotor de las ciencias, generoso con su talento y su tiempo”.

“Y por supuesto, Leonard era Spock”, expresó Obama, “lógico, de grandes orejas y de cabeza fría, el centro de la visión optimista e inclusiva de Viaje a las Estrellas, del futuro de la humanidad”

“Ten una vida larga y próspera”

Además de actor, a lo largo de su carrera Nimoy ejerció de director, poeta, fotógrafo y músico.

Además de actor, a lo largo de su carrera Nimoy ejerció de director, poeta, fotógrafo y músico.

Alcanzó popularidad internacional a fines de los 60 con el personaje del Sr. Spock, un oficial de un planeta ficticio llamado Vulcano que tenía unas orejas puntiagudas y cuyo saludo característico era: “Ten una vida larga y próspera”.

Aunque la serie original duró sólo tres temporadas, el personaje se transformó en un ícono cultural, apareciendo en varias películas de la saga “Star Trek”, series animadas y videojuegos.

La misma serie se tranformó en una franquicia con 4 distintas ediciones: The Next Generation (La siguiente generación) (1987-1994), Deep Space Nine (1993-199), Voyager (1995-2001) y Enterprise (2001-2005)

Según destaca desde Los Ángeles el periodista de BBC Mundo Jaime González, este viernes algunos de los seguidores de Nimoy se han acercado a la estrella del actor en el Paseo de la Fama de Hollywood, sobre la que se han depositado flores.

Salto a la fama

Nacido en Boston en 1931 en el seño de una familia judía, siendo un niño Leonard Nimoy empezó a participar en obras de teatro

Se mudó a California con 18 años para cumplir su sueño de convertirse en actor.

Las orejas puntiagudas eran el rasgo más característico del Sr. Spock.

A principios de los años 50 apareció en varios filmes de bajo presupuesto y, tras dos años en el ejército de EE.UU., retomó su carrera de intérprete con pequeños papeles en series de televisión como “Dragnet,” “Bonanza,” “Dr. Kildare” y “The Man from U.N.C.L.E.”.

Fue en 1965 cuando llamó la atención de los productores que estaban preparando para el canal NBC la serie “Star Trek”, que acabaría lazándole al estrellato gracias al personaje del Sr. Spock.

Pese a que la serie tan sólo se mantuvo en el aire tres temporadas debido a su baja audiencia, acabó coinvirtiéndose en un programa de culto e hizo que Nimoy fuera nominado a los Emmy en tres ocasiones.

Nimoy apareció en siete de las películas de la saga “Star Trek”, incluida la dirigida en 2009 por J.J. Abrams, que fue un gran éxito de taquilla y dio a conocer entre las nuevas generaciones las aventuras de la nave Enterprise.

También prestó su voz al personaje del Sr. Spock en una serie de dibujos animados producida en los años 70 y en 1991 retomó el papel en dos episodios de la serie “Star Trek: La nueva generación”.

Hombre de muchos talentos

A lo largo de las décadas Nimoy diversificó sus intereses, obteniendo una licenciatura en la Universidad de Anticoh, dedicándose a la fotografía, publicando varios libros de poesía y discos de música, y creando una serie de comics que contaron con la colaboración del escritor de ciencia ficción Isaac Asimov.

Algunos de los seguidores de Nimoy se han acercado a la estrella del actor en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Además de seguir actuado, apareciendo series, películas, obras de teatro y hasta videojuegos, Nimoy dirigió varios filmes, incluyendo dos de la saga Star Trek y la comedia “Tres Hombres y un bebé” (1987), que fue un gran éxito de taquilla en todo el mundo.

La ambivalencia que tenía frente al personaje que lo había hecho famoso en todo el mundo quedó demostrada en los títulos de las dos autobiografías que publicó: “No soy Spock” (1977) y “Soy Spock” (1995).

Casado en dos ocasiones, a Nimoy le sobreviven su esposa Susan Bay, dos hijos, seis nietos y un biznieto.

Eduardo Cortina: el recordado brujo Tobías

 

    Mundo de letras


     

     

    Eduardo Cortina como Tobías Jurado y Doris Wells como
    Isabel Blanco en una escena de La Fiera. Fuente: diario
    El Nacional, 03/01/1981.

    En 1978, al salir de la grabación de un capítulo de la telenovela La Fiera, el actor Eduardo Cortina se encontró con una niña de 13 años. No era la primera vez que algún telespectador le abordaba en las afueras del canal RCTV a propósito de su actuación, pues ya se hacía costumbre que le esperara gente humilde solicitándole la receta de alguna pócima o ensalme, especialmente para atraer novios.

    La petición en esta oportunidad le conmovió profundamente, tal como le confesó a la periodista Edith Guzmán en una entrevista realizada ese año(1): la niña apelaba a los supuestos conocimientos de su personaje, el brujo Tobías Jurado, y pedía un remedio para hacer volver a su madre, quien había huido con un hombre y la había dejado sola con sus nueve hermanitos menores, abandonados.

    Un buen actor característico.
    Fuente: El Nacional, 03/01/1981.

    A pesar de su juventud, pues tenía 35 años, Cortina logró con Tobías Jurado la consagración de su corta carrera como actor de carácter, esa que le había permitido interpretar desde un sacerdote hasta un matón. Sin embargo, su aspecto físico robusto y su hablar dicharachero le eran particularmente eficaces cuando de villanos se trataba, si bien su versatilidad no le restringía en sus posibilidades interpretativas.

    Había nacido en 1943 en la parroquia caraqueña de San Juan. A los 17 años ingresó a la Escuela Nacional de Teatro, movido por su pasión por las tablas. Participaría en obras como Romeo y Julieta, Deseo bajo los olmos, El acusador público, La fiaca, Basta de sexo y Vimazoluleka, entre otras.

    El dramaturgo y director Román Chalbaud, quien le conocía de su trabajo teatral, le llamó para que se incorporara en la televisión. Allí debuta en la producción dramática La Doña (1972), en sustitución de un actor que hacía de médico.  Desde entonces desarrolló una fructífera trayectoria en la pequeña pantalla, en momentos cuando la llamada “Telenovela Cultural” despegaba con fuerza. Participó en Boves, el urogallo (1974), donde hizo el papel de sacerdote; en Doña Bárbara (1974), como el Turco; en Canaima (1976), como el Sute Guanipa; e incorporó diversos roles secundarios en Pobre Negro (1976), Campeones (1976)  y La Balandra Isabel llegó esta tarde (1978), que protagonizaron Marina Baura, Doris Wells, Gustavo Rodríguez, Oscar Martínez, Elio Rubens y Miguel Ángel Landa, entre muchos otros grandes de la época.

    En el siguiente video le pueden ver en el primer capítulo de Doña Bárbara, interpretando a El Turco:

    Martha Carbillo.

    No obstante, el reconocimiento le vino seis años luego de su debut televisivo, cuando interpretó a Tobías en La Fiera. El personaje del padrastro de Isabel Blanco (Doris Wells) se convirtió en toda una creación, pues tal como él mismo lo definiera en una entrevista realizada por Edith Guzmán (2), era “…ingenuo y absurdo y creo que eso es precisamente lo que gusta. Yo lo hago en una transición de drama y comedia y ni siquiera su mujer (Martha Carbillo) ni su hija (Verónica Doza) y mucho menos Isabel, creen en él. Además, el pobre no pega una. Estos brujos son típicos de Venezuela y Latinoamérica; en la creencia del pueblo, se piensa que saben más que los mismos médicos…(Para ellos) los más importantes son el médico, el cura y el brujo y este casi siempre conoce de yerbas, que por lo general son medicinales. El caso de Tobías es muy particular porque él ni siquiera busca enriquecerse”.

    A la pregunta de Guzmán sobre el aspecto positivo que podía aportar un personaje como este brujo, Cortina le respondió: “El amor a la familia que él demuestra; Tobías quiere mucho a su mujer y a su hija, su mayor deseo es que Isabel salga de allí para que mejore su condición de vida, por eso quiere que se case con Eleazar Meléndez (Carlos Márquez)”.

    Fuente: diario El Nacional.

    El papel caló rápidamente entre los televidentes y Cortina recibió múltiples respuestas de afecto por parte del público. En esa época algunos brujos venezolanos le aseguraron que le debían a él “sus enormes poderes”, pero Cortina era enfático en cuanto a sus creencias con respecto a la brujería: “No, en la brujería del tipo que trata la telenovela, naturalmente que no, pero no podría decir que soy totalmente incrédulo. Creo en el bien y en el mal, en la fuerza de estos poderes y en la mente; también creo en la reencarnación y en la otra vida. Me atrae la metafísica”. Era nativo de Escorpión y comentó que leía los horóscopos “como casi todo el mundo, pero de allí no paso”.

    Las anécdotas con respecto al personaje se multiplicaban: “En el interior siempre sale alguno que dice reconocerme y hasta han asegurado que hace algún tiempo me hice un trabajo con ellos. El otro día recibí un libro, una especie de tratado sobre brujería; me lo llevó una señora para que me asesorara. Otra persona me fue a pedir un remedio para la culebrilla”.

    La repercusión de este trabajo le llevó a hacer giras cada fin de semana. Ya fuese acompañando a la Dimensión Latina o en solitario, visitaría Punto Fijo, Maracaibo y Puerto La Cruz, entre otras ciudades del país.

    En 1975, durante el 23 aniversario de RCTV, Cortina posa junto
    a sus compañeros de labores. Es el sexto de izquierda a derecha,
    en la segunda fila, junto Marisela Berti y Chony Fuentes, justo detrás
    de Pepeto López. Fuente: archivo RCTV.

    Cortina tenía una visión crítica con respecto a la televisión nacional. En esa época, mencionaba el rating como el gran enemigo de la pequeña pantalla: “Esa competencia despiadada no hace otra cosa que producir programas de baja calidad. El día que se acabe esa manera de hacer rating, entonces estoy seguro de que la calidad de la TV mejorará. Pienso que la televisión debe tener buenos programas musicales, al canal 2 le falta uno, también espacios infantiles”.

    En cuanto a los llamados “culebrones”, aseguró: “El folletín ha existido siempre, en  el siglo pasado los grandes novelistas escribían sus obras por entregas; el problema radica en la calidad. Novelas amorosas para que la gente sueñe siempre las habrá, lo que deben procurar es hacerlas bien, que en el fondo haya un mensaje”.

    En una escena de La empresa perdona un momento de locura.

    El actor manejó durante varios años un grupo de teatro infantil con fines didácticos, el cual tuvo que abandonar debido a lo absorbente de las responsabilidades vinculadas con su trabajo televisivo. Con esta agrupación teatral efectuó varias giras a la provincia y en él, junto a su hermana, se ocupaba desde la confección del vestuario hasta la escenografía.

    En el cine nacional, Eduardo Cortina participó en tres películas importantes de los años 70, siempre en pequeños roles secundarios: La quema de Judas  (Román Chalbaud, 1974), El Pez que fuma (Román Chalbaud, 1977) y La empresa perdona un momento de locura (Mauricio Wallerstein, 1978).

    En una escena de Estefanía, junto a Renato Gutiérrez,Verónica
    Doza y un actor no identificado.

    En 1979, interpretó el personaje de Querique en Estefanía, una de las telenovelas más exitosas de la década, protagonizada por Pierina España, José Luis Rodríguez y Carlos Olivier. En esta historia de época encarnaba a un zapatero que además era miembro de un grupo de combatientes en contra del ficticio régimen dictatorial de Marcos Suárez Figueres. El argumento de Julio César Mármol estaba inspirado en un hecho real de la historia venezolana: la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, quien en los años 50 había gobernado Venezuela con mano férrea. Destacaban además dos característicos de lujo: Gustavo Rodríguez como Pedro Escobar y Tomás Henríquez como Manuel Fulvio Lanz.

    En el siguiente video pueden ver a Eduardo Cortina interpretando a Querique, junto a José Luis Rodríguez en su rol de El Guácharo:

    La década de 1980 inició prometedora: participó en la miniserie Gómez I, de José Ignacio Cabrujas, donde interpretó a Nereo Pacheco, el esbirro a cargo de los calabozos de La Rotunda; e intervino en Pensión Amalia, una telenovela de Salvador Garmendia protagonizada por Amalia Pérez Díaz, Renato Gutiérrez y Tatiana Capote.

    Sobre su rol en Gómez I, confesaría en una entrevista al periodista Armando Carías(3): “Yo tengo cierta vinculación con el asunto porque soy hijo de un edecán del general Gómez, el coronel Ceferino Ruíz”. Contó que sobre el Benemérito había leído todo lo que había estado a su alcance, incluso tenía una carta del coronel Ruíz pidiéndole la libertad de unos presos. Conservaba además un sable y fotos que habían sido de su padre.

    “Nereo Pacheco era un hombre sumamente cruel por los avatares de la vida”, agregó en dicha conversación. “Era el que le echaba vidrio molido a los presos en la comida y hacía el trabajo sucio que no podía hacer el propio Gómez”. Paradójicamente, no ocultó su admiración por el general, incluso dijo que era a quien más admiraba después del Libertador Simón Bolívar, pues lo consideraba el auténtico hombre fuerte de la historia de Venezuela.

    Doris Wells y Carlos Márquez en La Fiera.

    Debido al éxito que había obtenido la transmisión de La Fiera entre el público latino en Norteamérica, en noviembre de 1980 Eduardo Cortina viajó a Nueva York junto a Doris Wells y Carlos Márquez, contratados para presentarse en los teatros Palladium y Boulevard de aquella ciudad. Según Doris, Cortina fue el que logró mayores aplausos, pues puso en evidencia sus condiciones vocales e interpretó varias canciones, entre ellas Borinquén, dedicada al público portorriqueño, que despertó el entusiasmo de los espectadores. Asimismo, compró collares para regalarlos entre los asistentes, simulando a los que usaba Tobías en la telenovela.

    Aunque el futuro se visualizaba promisorio, la gordura de Eduardo a tan temprana edad siempre había sido motivo de preocupación entre sus compañeros, quienes le recomendaban que siguiera una dieta más saludable. En esa época se le notaba cansado y de respiración jadeante (4), pero él nunca hizo caso a las advertencias acerca de su salud.

    Cortina: problemas de peso ponían en riesgo su salud.

    A finales de diciembre de 1980, Cortina viajó a Maracay a pasar las fiestas de Fin de Año junto a unos familiares. En la mañana del 2 de enero de 1981 dijo sentirse mal y, ante la gravedad de su malestar, a las 8:00 am su sobrino Ricardo Soret le llevó al Hospital Central de Maracay. La atención fue rápida, pero no hubo nada que hacer. A las 8:30 am murió víctima de un infarto fulminante al miocardio en la sala de emergencia del centro hospitalario. El sepelio se llevó a cabo el 3 de enero de 1981, luego del velatorio en su casa ubicada en la urbanización Ruiz Pineda, en Caracas.

    Su temprana e intempestiva desaparición física dejó consternados a sus compañeros de trabajo, quienes le recordaban no solo como un valioso intérprete dramático, sino también como un hombre bueno y servicial, incapaz de hacerle daño a nadie.

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    Fuentes consultadas:

    (1) y (2). Guzmán, E. (1978). “Tobías Jurado” el brujo de La Fiera capitaliza la atención en televisión. Diario El Nacional, 30/08/1978, página B-28.

    (3) y (4) Murió el actor Eduardo Cortina. Un hombre bueno con antifaz de malo. El Nacional,

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    La burbuja feliz de ‘Mad Men’

    Por: Miriam Lagoa

    Madmen

    Atención: Detalles de los dos primeros capítulos de la quinta temporada

    Las difíciles negociaciones entre AMC y Matthew Weiner sobre la renovación de la Mad Men han mantenido a la serie 17 meses fuera de la parrilla. En octubre de 2010, la cuarta temporada se despidió con una agencia de publicidad que empezaba a remontar el vuelo tras la marcha de Lucky Strike, un Don Draper que sorprendió a todo el mundo con una proposición de matrimonio un tanto precipitada, una Joan embarazada y con una Betty Draper (ahora Francis) consumida por los celos y la amargura de un segundo matrimonio que tampoco funcionaba.

    Demasiados frentes abiertos que han hecho que el aterrizaje de la quinta temporada haya despertado una expectación más propia de un estreno que el retorno de una serie, a la que nunca le han gustado ser un fenómeno de masas pero ya no puede evitar serlo.

    El arranque de la quinta temporada gira alrededor del paso del tiempo. El parón forzoso de la serie tiene su reflejo en el salto temporal de alrededor de un año que nos encontramos en el primer capítulo, concretamente hasta la semana del Memorial Day (que en EE UU se celebra el último lunes de mayo) de 1966. Estados Unidos está a punto de adentrase en una de sus etapas convulsas: un ambiente cargado en las calles que contrasta con la modorra en la que vive instalada Sterling Cooper Draper Pryce.  

    Don Draper es feliz y el universo de Mad Men se llena de color. El publicista agresivo y héroe existencialista del pasado ha dejado paso a un trabajor casi apático que está más pendiente del reloj para salir corriendo con su mujer que meter a Sterling Cooper Draper Pryce en la primera división de las agencias de publicidad. Como Peggy, más de uno habrá pensado: “No reconozco a ese hombre. Es amable y paciente”.

    No es el único cambio, el paso del tiempo ha dejado a todos los personajes descolocados.  Por primera vez en toda la serie, Sterling Cooper Draper Pryce parece navegar sin un rumbo fijo. Bertram Cooper es un elemento decorativo más en la oficina; Roger Sterling, una caricatura (todavía más) de sí mismo, el flemático Lane Pryce fantasea y Pete Campbell se alimenta de su frustración para dejar de ser nuestro perdedor favorito a ser el único agitador de una empresa que ha perdido empuje ¿Quién nos lo hubiera dicho hace tan solo una temporada?

    Hasta Joan y Peggy no parecen las mismas: la primera es una sufrida y llorosa madre novata y la segunda está sobrepasada por la falta de liderazgo.  En este desfile de personajes se ha echado de menos a Betty (impagable ese “Morticia and Lurch” que le suelta Don a su hijos) pero en un episodio feliz y luminoso no tenía cabida el gesto torcido de la exseñora Draper.

    Todo este absurdo, que hace que este (doble) capítulo sea uno de los más divertidos de toda la serie, tiene su punto álgido en la fiesta del 40 cumpleaños de Don Draper.  El número musical de Megan, el malestar del homenajeado y las reacciones que provoca en los invitados abren la línea principal de la quinta temporada. ¿Cuánto aguantará Don su nueva situación? La caída desde la cumbre, tan presente en los títulos de crédito y en la campaña de promoción de este año, sigue en marcha.