Una píldora de insulina para evitar los pinchazos

 

Desarrollan unas cápsulas que impiden que los ácidos del estómago destruyan la insulina antes de alcanzar el torrente sanguíneo

Las cápsulas contienen parches mucoadhesivos
Las cápsulas contienen parches mucoadhesivos – Sonia Fernández

Las inyecciones, bombas y plumas de insulina serán historia dentro de unos años. Los pinchazos se cambiarán por pastillas que permitirán a los diabéticos obtener la insulina que necesitan con una cápsula fácil de tragar. La búsqueda de una solución oral ha sido larga y plagada de fracasos, pero varias compañías y centros de investigación ultiman varios prototipos. El último se ha presentado en el congreso de la Asociación Americana de Científicos Farmacéuticos en Florida y lo ha desarrollado la Universidad norteamericana de Santa Barbara. Se trata de una cápsula con un recubrimiento especial que carga en su interior con parches de un polímero mucoadhesivo cargado de insulina.

Esta pastilla tan sofisticada ha demostrado que es capaz de sobrevivir a los ataques de los ácidos del estómago y liberar su carga en el intestino. Allí, la cápsula se abre y los parches se fijan a la pared intestinal donde depositan la insulina para que pueda ser después absorbida por el torrente sanguíneo. Como otras tecnologías innovadoras, esta insulina oral está aún en proceso de estudio y aún queda tiempo de investigación para demostrar que es eficaz y segura. Pero si antes las posibilidades de desarrollar una pastilla eran de una en un millón ahora todo indica que se está cada vez más cerca de conseguirlo.

Más cómodo y eficaz

La insulina se desintegra rápidamente por la acción de los ácidos gástricos al llegar al estómago, por eso la sangre no llega a absorberla ni se puede almacenar en el hígado que es su principal lugar de acción. «Cuando se pincha, la insulina primero viaja por la circulación sanguínea periférica hasta llegar al hígado. El tratamiento oral, no solo será una fórmula más cómoda para el paciente sino que permitirá una ruta más directa y eficaz», explica, Samir Mitragotri, profesor de la Universidad de Santa Bárbara.

El prototipo de la Universidad de Santa Barbara se ha sumado a la carrera por conseguir una insulina que permita a los diabéticos olvidarse de las incómodas inyecciones.

La primera farmacéutica en comercializar una insulina que no fuera inyectable fue Pfizer. Lanzó en 2006 una producto inhalado, llamado Exhubera, que fracasó por problemas de seguridad y el riesgo para los pulmones de los pacientes. En la carrera para llevar a las farmacias una insulina que se coma está ahora el laboratorio Novo Nordisk y una compañía israelí.

 

“De nuestra revolución no queda absolutamente nada”

Sergio Ramírez (73), escritor y ex dirigente sandinista:

Fue uno de los máximos dirigentes de la revolución sandinista que triunfó en Nicaragua en 1979. Vicepresidente de Daniel Ortega entre 1985 y 1990, se trata quizás del último escritor latinoamericano de relieve –premio Casa de las Américas y José Donoso, entre muchos otros– que ejerció verdadero poder político. Hoy, retirado de esas pistas –mientras Ortega está de vuelta en el poder–, Ramírez cuenta sin reparos cómo la ética se corrompió y el proyecto fracasó. También se explaya sobre la crisis de la política chilena, los socialismos del siglo XXI y la barbarie de las pandillas y narcos que tienen en jaque a Centroamérica.

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La mitad de los nicaragüenses declara en las encuestas que quisiera irse del país. La mitad, también, vive con menos de dos dólares al día. “Allá el problema es sobrevivir diariamente”, explica Ramírez, algo sorprendido por la “crisis” de la que oye hablar en Chile. Al realizarse esta entrevista lleva una semana en el país –participó en la Cátedra Abierta UDP en homenaje a Roberto Bolaño– y mientras acá todo son quejas de incertidumbre y desgobierno, en El Salvador van cien homicidios en tres días. Ramírez explica la tormenta perfecta que hoy devasta a buena parte de su región:

–La gran desgracia de Centroamérica ha sido su ubicación geográfica, ser el puente natural del tráfico de drogas del sur hacia el norte. Se trata de países muy pobres, con economías muy pequeñas, policías mal pagadas, sistemas judiciales mediocres… estaban todas las condiciones para que el narcotráfico sentara allí sus reales. Y la otra desgracia es que esta población muy pobre, desempleada, aspira al gran mercado de trabajo de los Estados Unidos, para lo cual sólo tiene que atravesar México. Ahí se arma otro gran drama, con las redes de coyotes en manos de los zetas que han desarrollado una nueva industria: la de secuestrar pobres para cobrarles rescates a las familias. Eso nunca se había visto. Un campesino sale desde Yoro, en lo profundo de las montañas de Honduras, luego de hipotecar su casa para pagarles 10 mil dólares a los coyotes, que es lo que vale llegar a salvo hasta Arizona o Tejas; pero en el camino están los zetas, lo secuestran, a través de su celular llaman a la familia y le exigen depositar por money order una cantidad de miedo, 4 o 5 mil dólares. La gente tiene que salir a conseguir esos dólares, y a lo mejor cuando llegue el dinero su deudo ya está muerto. Ese drama se está repitiendo todos los días. Porque secuestrar pobres, multiplicado por mil, es un negocio inmenso para estas bandas. Y los zetas ya bajaron a Guatemala, El Salvador, Honduras…

Donde ya están los maras.
–Claro, el gran problema de las pandillas, que son muy violentas, con su propios “códigos éticos”. Obligan a pagarles peaje a los conductores de autobuses, o a los dueños de las líneas, y si no les pagan, queman las unidades con los pasajeros adentro. La ciudad de San Salvador está en manos de ellos y ya hay una especie de guerra civil, son treinta mil maras. En Honduras decapitan, asesinan periodistas –tanto los maras como los narcos–, sobre todo a periodistas de radios comunales, o de estaciones de TV provinciales, que son los que se atreven a decir cosas que no les gustan. Este año ya van 12 periodistas muertos, sólo en Honduras.

¿Qué tan expuesta está Nicaragua a seguir el mismo camino?
–¡Muy expuesta! Se dice “bueno, Nicaragua no es así”. Pero por cuánto tiempo. Las condiciones económicas y sociales son las mismas. Quizás en Nicaragua la policía ha aplicado una política de prevención mucho más efectiva, y también ha sido una entidad de mayor prestigio entre la población. Y quizás la gente sigue rechazando la violencia después de la guerra civil de los 80, que dejó miles de muertos y desplazados. Pero es una línea de contención muy frágil, se puede romper en cualquier momento.

LA DEBACLE DE UNA REVOLUCIÓN
En 1990, después de gobernar Nicaragua por diez años, el Frente Sandinista perdió las elecciones y se hundió en la corrupción. Ramírez se mantuvo hasta 1995 como jefe de la bancada parlamentaria, hasta que la situación lo superó y renunció al partido. Al año siguiente dio un paso más allá: se retiró de la política. Las razones que lo obligaron a tomar ese camino son las mismas que hoy le hacen tomarse con calma la “crisis ética” que vivimos en Chile.

–Uno siempre tiende a comparar. Y lo que aquí para mucha gente son problemas graves de ciudadanía, a mí me parece que son bagatelas, ¿no? Esta es una sociedad institucional, acá las instituciones funcionan. Allá no funcionan, están bajo un solo puño. Eso marca un abismo de distancia.

Pero es un hecho que hay una gran crisis de confianza en las instituciones, y en la clase dirigente completa.
–Vamos a ver. En primer lugar, la señora Bachelet está todavía en la mitad de su período. No sé lo que vaya a pasar, pero por la señora Kirchner en la mitad de su período nadie daba un centavo, y ahora se ha fortalecido, habla con mucha más seguridad e incluso es probable que ponga a su sucesor. Alguien me decía que doña Michelle con la señora Rousseff, hace unos pocos años, seguramente se decían “¡pobre Cristina!”, y mira cómo han cambiado los papeles. En Chile todavía faltan unas elecciones de medio período [las municipales], falta mucha caña que moler. Y en segundo lugar, vuelvo a lo del colchón institucional. Es decir, cómo se ventilan estos asuntos de crisis ética en una sociedad democrática como la chilena. Hay total libertad de expresión, las instituciones tienen sus roles delimitados, los malos gobernantes se pueden cambiar. Cuando están todas esas oportunidades abiertas, los asuntos de sustancia son corregibles. Claro, una sociedad democrática también es un coladero, muchas cosas se escapan por los huecos. Pero para mí no hay otro instrumento que pueda sustituirla.

Cuentas que el desastre ético del sandinismo se produjo entre febrero y mayo de 1990, cuando ustedes dejan el poder. Es justo la fecha en que, para muchos, empezó a incubarse la crisis ética en las filas democráticas chilenas, pero por la razón contraria: su llegada al poder. ¿Por qué en el caso de ustedes la decadencia aflora cuando salen del poder y no cuando llegan?
–Es que son dos momentos muy diferentes. La revolución en Nicaragua se construye sobre un parapeto profundamente ético. Quienes hacen la revolución son los sobrevivientes de aquellos que, por su convicción ética, fueron a entregar su vida. Es decir, quienes llegan a la Plaza el 19 de julio de 1979 son sobrevivientes de los mejores. Se establece una especie de reinado ético de los muertos: no podemos violentar los motivos por los cuales ellos lucharon, tenemos una responsabilidad con ellos. Los muertos eran gente incapaz de echarse a la bolsa un centavo ajeno, de luchar por un poder personal. Luchaban por un nuevo país contra el somocismo, que era el súmmum de la falta de ética. Entonces se llega al poder con un conjunto de valores inviolables.

Pero…
–Pero después de diez años, viene la derrota electoral. Y el Frente Sandinista no está preparado para dejar el poder, porque la revolución está pensada como un poder para siempre. Esas elecciones de 1990 sólo iban a legitimar ese poder, pero perderlo, o cederlo al poder burgués, como se decía entonces, era impensable. Y ocurre. Entonces se recurre a una especie de “justificación ética”, por llamarla así: nosotros nos vamos a la llanura y no tenemos un peso, pero el partido no puede quedar sin recursos si quiere luchar para regresar al poder, entonces hay que darle recursos del Estado. Y en esa operación, que dura tres meses, hay mucha gente que recibe esos recursos en nombre del partido, que no los puede recibir como tal. Y claro, muchos no los devuelven. Ahí comienza la gran debacle.

Esos tres meses fueron una corrida…
–Una debacle total. Y luego viene una segunda etapa, también fatal, durante el gobierno de doña Violeta Chamorro (1990-1997), que trabajando con el FMI y las nuevas premisas comienza a privatizar todo lo que el Estado había nacionalizado. Entonces se negocia. El Frente, que sigue siendo un partido fuerte, condiciona su aprobación a que los sindicatos reciban una parte de los bienes privatizados, y otra vez entendamos por “sindicatos” gente que se va aprovechando. Esta transferencia de recursos también es muy grande. Ahí el partido ya ha fracasado, la ética del 79 está hecha trizas. Porque también en el mundo, no sólo en Nicaragua, ha habido un cambio muy profundo: a comienzos de los 90, el sueño del interés colectivo se deshace. Aquello de “dar de sí antes de pensar en sí”, se cambia por “ahora voy a pensar en mí”. Y mucha gente hace la reflexión de decir “bueno, yo entregué mi vida a esta revolución, pero ahora tengo mis hijos, tengo que pensar en mi familia”. Se trastoca el enfoque: ahora debo sobrevivir en una sociedad que me va a ser hostil. ¿Y cómo me defiendo de esas hostilidades? Teniendo recursos personales.

¿Y en qué estabas tú como disidente?
–Nosotros –porque nunca estuve solo en la disidencia– dimos esa lucha dentro del Frente: hay que volver sobre estos pasos, castigar a los que se están quedando con dinero. Pero ya era imposible. Estábamos en franca minoría frente a gente que ya se había comprometido con intereses materiales muy concretos. Y al mismo tiempo, entra en crisis la idea de que éramos el partido de vanguardia y que la vanguardia piensa mejor que la masa, que nosotros sabemos adonde vamos y hay que conducir a la masa hacia ese destino… Todo ese esquema se rompe: ahora el Frente está en la oposición, y un partido de vanguardia no está preparado para la lucha democrática, debe tomar el poder. Entonces otra vez las opiniones se dividen, entre los que creen que hay que desestabilizar a ese gobierno burgués y los que, acusados de burgueses, pensábamos que la única manera de reconquistar a la mayoría era convenciéndola, aprender a luchar por los votos. Y que luchar por los votos implicaba convertirnos en un partido democrático, que elija a sus dirigentes, que tenga un comité de ética, controles internos, etc. Y ahí viene la gran lucha en que nos sacan por la borda.

CAUDILLOS E INSTITUCIONES
En los años 2000, la necesidad de tener una democracia con buenas instituciones entró en tensión con que el neoliberalismo de los 90 parecía haberle impuesto límites a lo “posible” dentro de la democracia. ¿Cómo ves los proyectos alternativos de Argentina, Venezuela, Bolivia?
–No son proyectos homogéneos y hay que intentar ver lo bueno y lo malo de cada uno. Pero parece haber un denominador común: el caudillismo. Un caudillismo que viene de la raíz misma de la sociedad patriarcal: el viejo líder único, irreemplazable, del siglo XIX. Cuando sustituimos el régimen colonial por las repúblicas, todo lo bueno se queda en el papel de las Constituciones, pero lo que queda en la realidad es el caudillo. El que no se baja del caballo ni de la silla presidencial, y al que todos debemos sostener porque si él no está allí, a las nuevas repúblicas se las va a llevar Candanga. Esa idea no ha cambiado: Chávez, Morales, es la misma figura. Sus proyectos de cambio social a mí me parecían justos. Nacionalizar los recursos naturales, o renegociar la participación de las compañías extranjeras, siempre me pareció justo. La prueba está en que el Estado boliviano percibe muchísimos más recursos ahora que antes. No dudo en absoluto que Chávez quisiera crear una sociedad donde el ingreso se repartiera mejor. Por eso luchamos en los años 70. Pero el veto político me parece completamente obsoleto. Y si tomamos el caso de Venezuela, pues ha llevado al desastre. Porque esa película yo ya la vi.

¿Te reconoces en los chavistas militantes que tienen la edad que tú tenías cuando entrabas a la plaza de Managua el 79?
–Sí, hay un símil, pero con diferencias: en Venezuela nadie entró a la plaza. Creo que el defecto de fábrica del proceso venezolano es que viene de un intento de golpe de Estado. Nosotros veníamos de una revolución: derrocar a una dictadura por las armas, hacer tabla rasa y querer construir un mundo nuevo. En Venezuela el descrédito de las instituciones llegó a tal punto, que se pusieron todas las esperanzas en alguien porque había fracasado en un golpe de Estado y dijo que la próxima vez no iba a fracasar… Te puedo contar que durante el primer período de Chávez, me tocó ir a una reunión en Maracaibo a hablar sobre cuestiones políticas. Eran grupos de la oposición, pero en el mismo centro de convenciones estaban también los chavistas. Y yo veía el fervor de esa gente toda uniformada, con sus camisas rojas, sus boinas imitando a Chávez, sus pañuelos… Y ahí sí podía comparar con el comienzo de la revolución, era el mismo sentimiento. Esta gente creía en lo que estaba haciendo. Creía que Chávez era la salvación, que había que uniformarse como él…. Ahí es cuando digo que esa película yo ya la vi. Y esas películas no terminan bien.

Y si no terminan bien, ¿no hay que empezarlas?
–Hay que empezarlas siempre, pero también hay que hacerse esta pregunta: ¿se puede empezar una cosa que no va a terminar por la vía democrática? ¿Se puede callar a los demás y hacer trampa para quedarme yo, porque creo tener la razón y que los demás son una derecha reaccionaria; que el otro es parte del problema que debemos solucionar, quitándole las oportunidades antes que dándoselas? Porque ese es más o menos el pensamiento iluminado del socialismo del siglo XXI. Todavía le escucho decir a Maduro, en uno de sus últimos discursos, “yo sé que ustedes están pidiendo que yo les suelte las manos, que acabemos esto de una vez”, como quien dice “vamos a barrer con la derecha, vamos a tomarnos las empresas que quedan y ahí sí va a venir el verdadero socialismo”. Es un discurso parecido al que se usaba en Nicaragua en los años 80. Recuerdo que yo llegaba a alguna región y el secretario político local me decía: “hay que soltarle las manos a la gente”. O sea, dejarla ser más violenta contra la burguesía. Pero en realidad, el secretario político me quería decir “suélteme las manos a mí”, porque las masas eran un instrumento suyo. La gente no estaba pensando “hay que ir a sacar de su casa a esta familia burguesa y quitársela”. Eso lo estaba pensando él, porque tenía un esquema ideológico en su cabeza. La gente es más consecuente.

¿Todavía existe en Nicaragua ese mesianismo ideológico?
–Pero es un empaque, quedó vacío. Si tú oyes hablar a Daniel Ortega, es el mismo discurso de los 80, pero habla del imperialismo yanqui agresor y por otro lado su mujer felicita a Obama por enviar a Kerry a Cuba: “sí, ese es el camino”… Y cuando habla contra la burguesía es todavía peor de desnudo el discurso, porque su entendimiento con el capital privado es total. Nicaragua es el modelo paradisíaco de la empresa privada. Los bancos no pagan impuestos, tienen las tasas de ganancias más altas de Centroamérica. Tú puedes importar un helicóptero o un yate de lujo sin pagar impuestos. Los impuestos al capital son los más bajos de Centroamérica. Entonces, ¿qué le importa a un empresario oír a Daniel Ortega hablar mal de la burguesía? Saben que él utiliza ese discurso de izquierda para poder hacer una política de derecha y así consolidar su propio poder político. De paso, va recortando las libertades públicas y los derechos democráticos de la gente, cosa que a la empresa privada no le preocupa, más bien respalda esas medidas a cambio de tener estabilidad para hacer sus negocios. Un poco lo que pasaba aquí durante la dictadura, ¿no?

Termina existiendo un capitalismo autoritario.
–Sí, eso es lo que existe.

En un artículo reciente dices: “No es cierto que estemos condenados a la repetición del fracaso”.
–Es que tiene que haber una salida. Sería muy triste pensar que la historia de Nicaragua siempre va a ser que se lucha para derrocar a una dictadura, y al cabo de cierto tiempo retoña otro régimen autoritario y un líder que se reelige porque es la salvación eterna del país. Que siempre vamos a tener un Somoza o un Ortega, o un Zelaya, que fue el caudillo de la revolución liberal (1893). Es el perro mordiéndose la cola… Pero la salida a eso está condicionada a construir una fortaleza institucional, además de mejores niveles de educación. Sin eso, no puedes. Si tú ves la historia moderna de América Latina, aquí en Chile hubo una dictadura atroz, en Uruguay hubo otra, pero las instituciones existían. Y una vez que la dictadura pasa, las instituciones se rehacen. En Nicaragua no hay instituciones que rehacer, porque nunca pudieron formarse. Por eso es tan fácil establecer un régimen autoritario. En Chile o Uruguay sería inaudito que un presidente les dé órdenes a los jueces sobre cómo deben fallar. Allá es muy común.

Pero es difícil hacer una revolución en el nombre de las instituciones. ¿Desde dónde se parte?
–La única manera de arrancar es que exista una voluntad política, concertada, de que ahora todos vamos a respetar las instituciones, partiendo por los fallos de los jueces y los resultados electorales. Pero si tú llegas al poder y dices: “yo quito a estos jueces porque no me hacen caso, y compro a estos magistrados de la Corte Suprema con reformas constitucionales que les aseguren ser vitalicios siempre que me obedezcan”, entonces vas a corromper el sistema, que es mucho más fácil que edificarlo. Edificar un sistema institucional es piedra a piedra, agregando lentamente capas de cultura política.

Cuando estuviste en el poder, ¿tenías conciencia de esto?
–Sí, pero del otro lado también estaba la idea de la revolución. Y no te olvides que la revolución era entendida como generadora de derecho: lo que la revolución necesite o diga porque nuestra meta es la transformación social y económica del país. Pero sin instituciones fuertes, esa transformación nunca va a ser real.

¿Cómo crees que se va a resolver el proceso en Cuba?
–Pues mira, quienes manejan Cuba tienen todos más de 80 años. Hay un relevo biológico inminente, y por mucho que una generación de dirigentes deje todo preparado, el futuro no se controla desde la muerte. El futuro mejor calculado fracasa en los intereses de una nueva generación. Por lo tanto creo que en Cuba habrá cambios muy importantes que todavía no podemos prever. Algunos se preguntan si se va instalar un capitalismo de partido, como en China o en Vietnam. Pero China y Vietnam son países muy jerárquicos desde hace miles de años, en América Latina no somos así. Yo creo que habrá sorpresas.

¿Podrán sobrevivir al capitalismo los legados sociales de la revolución?
–Por lo menos a eso aspiro. La población cubana es una de las más creativas y mejor preparadas de América Latina, y me parece que ese potencial creador se puede expresar muy bien en la iniciativa empresarial de los pequeños, de los medianos, para transformar la sociedad sin someterse otra vez a intereses extranjeros ni abandonar las conquistas sociales que Cuba ha podido adelantar.

Y de la revolución que hicieron ustedes, ¿queda algo?
–No queda absolutamente nada. Una idea lejana, nostálgica, de lo que la revolución fue. Los índices educativos están por el suelo, la salud también, la reforma agraria se revirtió. No queda nada.

UNA SARA INSUMISA
Tu última novela, “Sara” (Alfaguara, 2015), se mete en la cabeza del personaje bíblico del mismo nombre, la mujer sumisa del profeta Abraham. ¿Qué te llevó a Sara?
–Creo que proviene de una inquietud de entender al otro, y en este caso a la mujer. Yo había iniciado esta excursión en otra novela, “La fugitiva”, que es la historia de una mujer costarricence muy joven cuya maldición fue ser muy bella y, sobre todo, ser inteligente. Rompió con los esquemas conservadores de la sociedad de Costa Rica los años 30 y terminó muriendo en el exilio social en México, pobre, desgraciada. Creo que por debajo de su escenografía urbana, América Latina sigue siendo muy rural, en cuanto al dominio patriarcal. Y ahora me encontré con Sara, que en el Antiguo Testamento es una mujer al margen, que casi no habla, y que la exégesis de la Biblia consagra como la mujer obediente. “Sumisa como Sara”, se dice. Pero si relees el texto, no hay tal sumisión. Es una mujer que toma la iniciativa. Como cuando le pide a Agar que se meta en la cama de su marido para que pueda tener un hijo, un acto de bondad que después transforma en venganza cuando la echa de la casa. Una mujer así no puede haber dejado que su hijo Isaac fuera llevado al matadero sin protestar, sin decir algo. A través de esas actitudes trato se acercarme a ella, de oírla hablar, pensar…
A Dios le llama “el Mago”.
–Sí. Porque ahí en el desierto se está creando el Dios único del monoteísmo. Y es un Dios celoso, malhumorado, que no tiene nombre y además prohíbe que le vean el rostro, entonces ella le pone “el Mago”. Y cuando llegan los ángeles enviados de Dios a decirle a Abraham que Sara va a tener un hijo, ella se ríe, porque es estéril. Y estos muchachos se enojan muchísimo, pero no se lo dicen a ella sino a su marido: “Abraham, por qué se ríe Sara, ¿no sabe que para el Señor nada es imposible?”. Entonces ella se asusta y dice “yo no me he reído”. Ahí por primera vez se dirigen a ella para decirle “sí, te has reído, te escuchamos”. Esa prohibición de la risa por parte de un Dios altanero es para reflexionar. Y los enviados sólo andan de paso, porque en realidad van a destruir Sodoma y Gomorra, dos ciudades enteras. Esa atrocidad del texto, que se toma tan natural… Como cuando Abraham, en Egipto, hace pasar a Sara por su hermana y se la entrega al faraón a cambio de riquezas. ¡Y eso en el texto ni siquera amerita un comentario!

UNA SARA INSUMISA
Tu última novela, “Sara” (Alfaguara, 2015), se mete en la cabeza del personaje bíblico del mismo nombre, la mujer sumisa del profeta Abraham. ¿Qué te llevó a Sara?
–Creo que proviene de una inquietud de entender al otro, y en este caso a la mujer. Yo había iniciado esta excursión en otra novela, “La fugitiva”, que es la historia de una mujer costarricence muy joven cuya maldición fue ser muy bella y, sobre todo, ser inteligente. Rompió con los esquemas conservadores de la sociedad de Costa Rica los años 30 y terminó muriendo en el exilio social en México, pobre, desgraciada. Creo que por debajo de su escenografía urbana, América Latina sigue siendo muy rural, en cuanto al dominio patriarcal. Y ahora me encontré con Sara, que en el Antiguo Testamento es una mujer al margen, que casi no habla, y que la exégesis de la Biblia consagra como la mujer obediente. “Sumisa como Sara”, se dice. Pero si relees el texto, no hay tal sumisión. Es una mujer que toma la iniciativa. Como cuando le pide a Agar que se meta en la cama de su marido para que pueda tener un hijo, un acto de bondad que después transforma en venganza cuando la echa de la casa. Una mujer así no puede haber dejado que su hijo Isaac fuera llevado al matadero sin protestar, sin decir algo. A través de esas actitudes trato se acercarme a ella, de oírla hablar, pensar…

A Dios le llama “el Mago”.
–Sí. Porque ahí en el desierto se está creando el Dios único del monoteísmo. Y es un Dios celoso, malhumorado, que no tiene nombre y además prohíbe que le vean el rostro, entonces ella le pone “el Mago”. Y cuando llegan los ángeles enviados de Dios a decirle a Abraham que Sara va a tener un hijo, ella se ríe, porque es estéril. Y estos muchachos se enojan muchísimo, pero no se lo dicen a ella sino a su marido: “Abraham, por qué se ríe Sara, ¿no sabe que para el Señor nada es imposible?”. Entonces ella se asusta y dice “yo no me he reído”. Ahí por primera vez se dirigen a ella para decirle “sí, te has reído, te escuchamos”. Esa prohibición de la risa por parte de un Dios altanero es para reflexionar. Y los enviados sólo andan de paso, porque en realidad van a destruir Sodoma y Gomorra, dos ciudades enteras. Esa atrocidad del texto, que se toma tan natural… Como cuando Abraham, en Egipto, hace pasar a Sara por su hermana y se la entrega al faraón a cambio de riquezas. ¡Y eso en el texto ni siquera amerita un comentario!

RESUMEN INFORMATIVO

NOTICIAS JR… PRESENTA

EL RESUMEN INFORMATIVO

DOMINGO 05/04/2015

Es Domingo de Resurrección: Hoy queman a Judas, lo que sirve de protesta ciudadana.- http://wp.me/p4moBP-vs

Sebin reconoce apoyo del “pueblo cooperante” en labores de inteligencia: http://wp.me/p4moBP-vw

El Papa condena el “silencio cómplice” ante la “furia yihadista” contra cristianos http://bit.ly/1xNMOlP 

Monseñor Ubaldo Santana: “Jesús nos enseña con amor a salir de este laberinto” http://wp.me/p5Js4W-gSo

Nueve ex presidentes defenderán a Ledezma y López http://ultim.as/1P6jeO7 

Dólar Simadi arrancó abril en alza: 193,05 bolívares http://ow.ly/LcRgS 

Más de 8 millones de temporadistas se han desplazado por el país http://ow.ly/LcVkX

Más de 42 mil turistas han visitado la Colonia Tovar en Semana Santa.- http://bit.ly/1IzkZOp 

Hoy funcionará contraflujo en autopista Caracas-La Guaira.- http://bitly.com/1HyPgg7 

Tras la detención del narco Juan Carlos Araujo: Esperan anuncios sobre espectáculos de Solid Show y Ferrdi Sport.- http://wp.me/p4moBP-vo

Infectólogos aseguran que la barba es una “esponja bacteriana” http://ow.ly/LcQID

Detienen a dos gestores de boletos aéreos en aeropuerto de Maiquetía http://wp.me/p5Js4W-gTl

Impondrán sanciones penales y administrativas por impago del ISLR http://wp.me/p5Js4W-gRF

Así fue el eclipse lunar la madrugada de este sábado http://ultim.as/1EWF6si 

Pasos para activar las llamadas en WhatsApp http://ultim.as/1Mtn70w 

Puerto Cabello: Bendición del Mar suma 153 años de tradición renovando fe http://bit.ly/1DKCex6

Paralizada ensambladora Venirauto falta de refrigerante http://bit.ly/1IykqEx

Tras 14 meses de ausencia Fidel Castro vuelve a mostrarse en púbico http://bit.ly/1C1iGjj

Por cuarta vez en ocho meses robaron en laboratorios de la UC http://bit.ly/1a1lHbV

Pran se resiste al desalojo total de Yare II. Ya van 106 reos trasladados.- http://wp.me/p4moBP-v1

Robaron a monjas dentro de convento en Los Teques http://wp.me/p5Js4W-gRJ 

En un hato en Cojedes: Se estrelló avioneta con “casi” una tonelada de cocaína.- http://wp.me/p4moBP-ve

Rescatistas persisten en la búsqueda de desaparecidos por crecida de río en Lara.- http://goo.gl/7OEYhS

Mérida: 37 funcionarios de Protección Civil buscan a excursionistas desaparecidos http://bitly.com/1Hz0W2v 

Asesinan a joven cuando salía de un CDI http://goo.gl/n7BT61 

Rastrean bandas atacantes de la Policía Nacional.- http://ultim.as/19Qrocq 

José Rafael Ramírez

Periodista, CNP 3.141

Femeninas y femeninos

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ELIDES J. ROJAS L.
En esta onda de sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer,  los más importantes voceros del chavismo, desde tiempos del fallecido comandante, han ejecutado toda clase de estropicios en su empeño por  convertir a “Venezuela en un faro para los pueblos del mundo en materia de igualdad de género”, eslogan que por estos días han repetido hasta el cansancio.

No es extraño, pues, en estos tiempos de mujeres reivindicadas y fortalecidas para que puedan hacer las colas para comprar la comida con los muchachos terciados, escuchar cosas como esta:

Compatriotas, compatriotas. Chavistas y chavistos. Antiimperialistas y antiimperialistos. Militares y militaras. Millones y millonas. Cadetes y cadetas. Pueblo y puebla en general.

Hoy es Día Internacional de la Mujer y el Mujero. Un día muy especial para rendir justo y justa homenaje a estos seres maravillosos y maravillosas que, siendo mujeres, dan a luz y tienen a los hijos e hijas revolucionarios y revolucionarias del futuro y futura.  Muy al contrario, de los horripilantes machos, que no son machas, incapacitados por la sabiduría divina para tener muchachos a partir de su vientre peludo. Valga el momento para asegurar, vista esta división natural de la humanidad, que sin el sexo femenino, o la sexa femenina, la humanidad estaría frita, los chinos y las chinas no serían tantos y, sin ninguna duda, habría más leche para todos y todas. Es decir, las vacas tendrían menos trabajo y sus becerros y becerras recibían la leche que les corresponde por derecho natural. Pero la divinidad fue sabia. Hay cada vez más niños y niñas, gracias a las mujeres del sexo femenino, quienes, dicho sea de paso, todas son damas, aunque cada vez hay menos vacas y vacos en producción tanto de leche o lecha como de carne y carna. A eso, históricamente se le conoce como guerra económica. O, también, guerro económico. Hay de las dos o de los dos.

En esta materia y materio, destacan la inflación inducida, el desabastecimento y la desabastecimienta, las colas y colos generadas por el comercio golpista y golpisto. La falta casi absoluta de muchos productos y productas importados e importadas, no es gratuita. Hay una clarísima intención de causar daño y daña al pueblo y la puebla venezolana y venezolano. Igualmente, o igualmenta, está pasando con los precios y precias del petróleo y la petrólea. El imperio junto a la imperia, sin descanso, vienen conspirando para inundar el mercado y la mercada de una cosa que no es petróleo ni petrólea, pero que dicen que sirve para lo mismo. Con ese cuento están tumbando los precios y las precias para derrocar la revolución y revoluciona, justo cuando estamos a punto de alcanzar el mayor grado de felicidad posible para los ciudadanos y ciudadanas. Pero no pasarán ni volverán. Además, el imperio y la imperia están quebrados y quebradas. El capitalismo y la capitalisma están en proceso de desaparición.

En plena menopausia y andropausia. Es el ciclo y cicla de la vida y vido.

erojas@eluniversal.com / Twitter: @ejrl

Banco intervenido en Andorra gestionaba transacciones con fondos desviados de Pdvsa 

BancaProvadaD'Andora

BPA Andorra fue intervenido por manejo y blanqueo de dinero del crimen organizado. Uno de los 3 ejecutivos de la entidad investigados  por soborno aceptó comisiones para gestionar transacciones relacionadas con el “desvío de fondos” de PDVSA. A  otros dos funcionarios se le vincula con mafias rusas y chinas.

 

El Gobierno de Andorra ha intervenido este martes la Banca Privada de Andorra (BPA) tras recibir un informe del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que define al banco como “una preocupación de primer orden en materia de blanqueo de capitales”. Las autoridades norteamericanas acusan a tres “altos ejecutivos” de BPA de haber facilitado, a cambio de sobornos y comisiones, operaciones vinculadas a la actividad de grupos criminales, en especial de Rusia y China. BPA, propiedad de la familia Cierco, es una de las cinco entidades que operan en el Principado.

El jefe de Gobierno de Andorra, Antoni Martí, ha explicado las medidas adoptadas tras ser alertado el lunes, por el Tesoro, de la inminente publicación del informe. Martí trasladó el caso a la Fiscalía y al Instituto Andorrano de Finanzas, que designó a dos interventores. Éstos deben “garantizar la continuidad de la operativa normal de la entidad, proteger a sus clientes y velar por el buen nombre y la integridad de la plaza financiera andorrana”, añadió Martí. BPA aclaró que el Consejo de Administración sigue en sus funciones y que abrirá una “investigación interna”. BPA entró en España en 2011 con la compra de Banco de Madrid, que fue la entidad utilizada por la familia Pujol para regularizar los fondos depositados en Andorra y que había mantenido ocultos a Hacienda durante más de 30 años.

El Tesoro de EE UU señala, en un informe contundente, que durante años “altos ejecutivos” de BPA facilitaron transacciones a “blanqueadores que actuaban en beneficio de organizaciones criminales transnacionales”. “La corrupción de los ejecutivos y la debilidad de los controles para luchar contra el blanqueo han convertido a BPA en un vehículo fácil para el lavado de capitales procedente del crimen organizado y de la corrupción”, afirmó en un comunicado Jennifer Shasky, la directora de FinCen, el organismo contra la corrupción del Tesoro. Esos fondos acabaron “en el sistema financiero norteamericano”, al que BPA accedía mediante cuentas en cuatro bancos.

Los fondos depositados en el BPA pueden esconder, según el informe, dinero de grupos criminales de China y Rusia. El documento señala, en concreto, a tres altos ejecutivos de la entidad que diseñaron “servicios financieros a medida” para disfrazar el origen de los fondos. Uno de ellos “proporcionó ayuda fundamental” a Andrei Petrov, que en febrero de 2013 fue detenido en España por blanqueo de capitales en una causa en la que está imputado el exalcalde de Lloret y diputado Xavier Crespo (CiU). Según las autoridades americanas, Petrov también es sospechoso por sus vínculos con Semion Mogilevich, una de las diez personas más buscadas por el FBI.

Un segundo directivo del banco, subraya el informe, aceptó “sobornos” a cambio de gestionar enormes transferencias de dinero para la red de Gao Ping, el presunto cabecilla del caso Emperador. El informe denuncia que el empresario chino blanquea capitales para una organización dedicada, entre otras actividades ilícitas, al tráfico de seres humanos. Ping también “pagó exorbitantes comisiones” al BPA para que aceptara el dinero sin apenas controles. El Tesoro señala a un tercer ejecutivo que también aceptó comisiones para gestionar transacciones —por un valor de hasta 2.000 millones de dólares— relacionadas con el “desvío de fondos” de la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

El Tesoro de EE UU propone dos medidas para limitar la “capacidad operativa” de BPA en el futuro, que resolverá en dos meses. En concreto, plantea prohibir a las entidades norteamericanas la apertura o mantenimiento de las transacciones que involucren al BPA y, además, aplicar una vigilancia adicional.